Cómo revisamos los anuncios
Cada señal sale de una regla escrita, no de una corazonada. Una señal no acusa a nadie ni oculta un anuncio: la revisa una persona del equipo, que decide.
Las cuatro reglas
Un precio muy por debajo
El precio por m² está 30 % o más por debajo de la mediana de los anuncios parecidos de su barrio o su localidad, y hay al menos 5 anuncios para comparar. Con menos, no hay mediana y la regla no dice nada.
Una foto que ya está en otro anuncio
Al subir una foto calculamos una huella de la imagen: se guarda junto a la foto y no sirve para reconstruirla. Si se parece a la huella de una foto de un anuncio con otro teléfono —6 de 64 puntos o menos de diferencia—, la regla lo señala.
La misma matrícula, otro teléfono
La matrícula inmobiliaria de un anuncio verificado aparece en otro anuncio, esté publicado o ya no, con otro teléfono. El mismo dueño con su mismo número no cuenta.
El mismo WhatsApp, otros nombres
El mismo WhatsApp publicó anuncios con 2 nombres distintos o más. Un dueño con dos inmuebles y su nombre no cuenta.
Cuando alguien reporta un anuncio
Puede reportar quien tenga su WhatsApp verificado: un reporte por anuncio y hasta 5 al día. El dueño no sabe quién reportó. Un reporte, como una señal, no oculta el anuncio: lo revisa el equipo.
Qué hace el equipo
- Pausa el anuncio: sale de la búsqueda y de su enlace hasta que se aclare, y le escribimos al dueño.
- Le pide al dueño un certificado de tradición y libertad de 30 días o menos. Si el anuncio era verificado, queda en «re-verificación pendiente» hasta verlo.
- Descarta la señal cuando tiene explicación, y deja escrito por qué.
Mientras tanto, protégete
- No pagues anticipos antes de visitar.
- Pide el CTL y compara el nombre del dueño con su cédula.
- No envíes tu cédula ni tus soportes por redes sociales.